- Qué mide la alcoholemia: Los gramos de alcohol puro por litro de sangre (g/L) o los miligramos por litro de aire espirado (mg/L).
- Fórmula de Widmark: Relaciona los gramos consumidos con el peso y el factor de distribución en agua corporal (0,68 en hombres, 0,55 en mujeres).
- Eliminación progresiva: El hígado metaboliza el alcohol a un ritmo constante de aproximadamente 0,10 a 0,15 g/L por hora.
- Aviso de seguridad: Una calculadora online proporciona una estimación teórica que nunca sustituye a un etilómetro oficial de la DGT ni autoriza a conducir.
Introduce cantidades reales, no vasos aproximados
Selecciona el peso en kilogramos o libras y añade cada bebida con su volumen y graduación. Consulta la etiqueta cuando sea posible. Una caña, una lata y una jarra no contienen necesariamente la misma cantidad; tampoco todos los vinos o cervezas tienen la misma graduación. Para un combinado, ten en cuenta todas las bebidas alcohólicas utilizadas.
El tiempo se cuenta desde el comienzo del consumo. No indica cuánto ha pasado desde que el cuerpo absorbió todo el alcohol, algo que el formulario no puede conocer. Revisa también el número de unidades: registrar tres cervezas y multiplicarlas otra vez por tres sobreestimaría lo que has tomado.
Cómo pasar de mililitros a gramos de alcohol
La cantidad aproximada de alcohol puro se calcula así: mililitros de bebida × proporción de alcohol × 0,789. Una graduación de 5 % vol se introduce en la fórmula como 0,05. Por ejemplo, 330 ml de cerveza al 5 % contienen unos 13,0 g de alcohol; 500 ml de esa misma cerveza contienen unos 19,7 g.
Una copa de 150 ml de vino al 12 % contiene aproximadamente 14,2 g. Una medida de 45 ml de destilado al 40 % aporta una cantidad parecida. Son ejemplos matemáticos, no porciones recomendadas. Incluso con los mismos gramos, beber de golpe o repartir la ingesta durante varias horas puede producir trayectorias diferentes de alcoholemia.
Qué calcula la fórmula de Widmark
El modelo relaciona los gramos de alcohol con el peso y un factor de distribución. Este factor representa de forma simplificada la proporción de agua del cuerpo en la que se reparte el alcohol. Si se mantienen iguales los demás datos, un factor menor produce una concentración calculada mayor. Los valores 0,55 y 0,68 no son mediciones personales.
Después se aplica una hipótesis de eliminación con el paso del tiempo. En una situación real, el organismo puede seguir absorbiendo alcohol mientras ya elimina parte de él. La composición corporal, la comida, los medicamentos y el estado de salud añaden variación. El intervalo mostrado expresa diferencias entre supuestos del modelo, no una garantía clínica de dónde estará tu valor real.
Diferencias entre porcentaje, por mil y gramos por litro
Una concentración sanguínea de 0,08 % equivale matemáticamente a 0,8 ‰ o 0,8 g/L. Comprueba la unidad antes de comparar cifras de una tabla, un informe o una página de otro país. El número por sí solo no basta. También importa si el dato se refiere al alcohol en sangre o al alcohol en aire espirado.
La graduación de una bebida en % vol es una magnitud distinta: describe qué parte del líquido es alcohol. No representa directamente el porcentaje que habrá en la sangre. Los alcoholímetros analizan el aire espirado y pueden mostrar otras unidades. Una conversión orientativa no sustituye la medición ni las normas de interpretación del dispositivo.
Por qué puedes seguir absorbiendo alcohol
El último trago no coincide necesariamente con el pico de alcoholemia. Parte del alcohol puede estar todavía en proceso de absorción. Comer puede ralentizar esa entrada en la sangre, pero no borra los gramos consumidos. Sentirte despierto, tener tolerancia o dejar de notar el sabor de la bebida tampoco demuestra que hayan desaparecido sus efectos.
El café, una ducha fría o hacer ejercicio no permiten eliminar rápidamente el alcohol. Beber agua puede aliviar la sed, pero no certifica sobriedad. A la mañana siguiente pueden persistir alcohol residual, fatiga y efectos de la resaca. Por eso una cuenta de horas o una estimación de cero no resuelve por sí sola una decisión sobre conducción.
Organiza el transporte antes de beber
La opción práctica es acordar un conductor que no haya bebido, reservar un taxi, consultar el transporte público o buscar alojamiento. Planificarlo antes facilita cumplir esa decisión después. Usa la calculadora para comprender cantidades y limitaciones, sin convertir el resultado en una hora de salida ni en una autorización para ponerse al volante.
Las normas pueden variar según el país, la categoría del conductor y el tipo de vehículo. Acude a la fuente oficial correspondiente cuando necesites información legal. Si una persona está muy confusa, respira de forma irregular o resulta difícil despertarla tras beber, busca ayuda médica urgente. Un cálculo no puede evaluar esa situación ni debe retrasar la atención.
Límites legales de alcoholemia en España
En España, el límite general para conductores es de 0,5 g de alcohol por litro de sangre (0,25 mg/L en aire espirado). Para profesionales y noveles es de 0,3 g/L y 0,15 mg/L en aire. El límite no indica la cantidad que puede beber de forma segura: la sanción y el riesgo empiezan antes de sentir efectos evidentes.
Sobre el investigador responsable de esta herramienta
Alex Morgan diseña herramientas pedagógicas sobre farmacocinética del alcohol, tasa de alcoholemia y seguridad vial. BAC/clarity nació de una realidad evidente: en el día a día casi nadie piensa en gramos de etanol puro o eliminación hepática —contamos copas y horas—, lo que a menudo genera falsas sensaciones de seguridad al volante.
Nuestros modelos mantienen visibles todas sus variables matemáticas y están contrastados con fuentes sanitarias oficiales (DGT, Ministerio de Sanidad, NIAAA, NHS). Conoce la trayectoria de Alex y nuestros estándares editoriales en la página Sobre nosotros.