- Tasas legales en España (DGT): 0,5 g/L en sangre (0,25 mg/L aire) para conductores generales; 0,3 g/L (0,15 mg/L aire) para noveles (primeros 2 años) y profesionales.
- Sanciones aplicables: De 0,25 a 0,50 mg/L en aire: 500 € y 4 puntos; más de 0,50 mg/L: 1.000 € y 6 puntos; más de 0,60 mg/L en aire (1,2 g/L en sangre) es delito penal.
- Pérdida de reflejos: A partir de 0,3 g/L ya se reduce el campo visual (visión túnel) y se duplica la distancia de frenado ante un imprevisto.
- Decisión segura: Si vas a conducir, la única tasa segura es 0,0 g/L. Organiza siempre la vuelta en transporte público, taxi o con conductor designado.
Por qué una respuesta en horas engañaría
La alcoholemia depende del peso, el coeficiente de distribución, la cantidad, el ritmo, la comida y la velocidad de eliminación. Dos personas con la misma copa pueden estar separadas por horas. Prometer «dos copas = tres horas de espera» sería irresponsable — y aun así muchos lo calculan en secreto.
Los límites en España
El límite general es 0,5 g/L en sangre (0,25 mg/L en aire espirado). Para profesionales y conductores noveles es 0,3 g/L (0,15 mg/L en aire). A partir de 0,60 mg/L en aire espirado (o 1,2 g/L en sangre) se considera delito contra la seguridad vial. La conducción alterada puede sancionarse incluso por debajo del límite, y el vehículo puede ser inmovilizado.
La mañana siguiente no es un reset automático
Acostarse a las 2 h con una tasa estimada de 1,5 g/L: al despertar a las 7 h suele quedar 0,6–0,9 g/L — potencialmente en zona de delito. Los trayectos matutinos tras una noche de fiesta son un clásico de retiradas de carné. Duchado y despierto no significa bajo el límite.
Por qué falla la regla «una copa por hora»
Supone que se elimina al mismo ritmo que se absorbe — algo poco frecuente. El vino y los cócteles se beben a menudo más rápido de lo que el hígado elimina: la tasa sube en lugar de estabilizarse. La regla da una falsa sensación de control.
Una estrategia robusta sin cálculos
Decide antes de la primera copa: quien conduce, no bebe — o la vuelta ya está organizada (transporte público, taxi, dormir fuera). Decidir con alcohol en sangre es sistemáticamente menos fiable, porque el alcohol altera primero el juicio y la percepción del riesgo.
Lo que vale incluso por debajo de 0,5 g/L
El rendimiento al volante cae de forma medible ya desde 0,2–0,3 g/L. Tras un accidente, una tasa aunque sea legal puede pesar en el expediente. El límite legal es una línea administrativa, no un certificado de seguridad.